"Estamos profundamente decepcionados por la decisión de España", ha dicho el portavoz del Departamento del Estado norteamericano, Robert Wood: “en 1999, los aliados de la OTAN se pusieron de acuerdo en un principio: entramos todos juntos, salimos todos juntos. Nos ha sorprendido esta decisión". Wood ha dejado claro que el Gobierno español les notificó su intención justo antes de hacerlo público, con lo que no les ha dado tiempo a discutirlo para encontrar una solución más acorde con la situación en la República ex-yugoeslava.
"No compartimos el punto de vista de España de que la misión en Kosovo está terminada en su parte esencial; en absoluto, en absoluto", ha dicho Wood, quién repitió "en absoluto" dos veces queriendo dejar clara su protesta.
Por su parte, el presidente Zapatero ha afirmado que "nuestro papel allí perdía sentido, una vez que se ha restablecido la estabilidad".
La ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció el 19 de este mes de marzo, en una visita a Kosovo, la retirada de las tropas españolas antes de que finalice el verano al considerar que el objetivo de la misión está ya "cumplido" ante lo que Jaap de Hoop Scheffer, secretario general de la OTAN, criticó esta decisión al estimar que es una irresponsabilidad al no darse las condiciones políticas y de seguridad en el territorio idóneas para un repliegue y reprocha que se tomara la medida de forma unilateral, sin consultarlo previamente con los aliados.
El Gobierno español ha respondido a las críticas internacionales y de Estados Unidos declarando que se ha de respetar su política exterior y que del mismo modo que deciden participar en misiones humanitarias pueden decidir abandonarlas si se considera cumplido el objetivo.
El propio Javier Solana, responsable de la diplomacia de la Unión Europea de Naciones, pero socialista a fin de cuentas, ha declarado que "sería bueno que cualquier decisión sobre retiradas se tomara colectivamente en el marco de las instituciones" con lo que Rodríguez Zapatero se queda sólo una vez más, abandonado incluso por los suyos, en esta extraña política exterior incomprensible para la mayoría de las cancillerías europeas y americanas; esa fotografía del presidente español, sólo con sus papeles y pensamientos en las reuniones de alto nivel a las que asiste, mientras al fondo se observa a todos los aliados hablar animadamente, es ya demasiado frecuente.
Aún así, Solana ha suavizado sus declaraciones para poder así echarle un cable a la maltrecha imagen que su País tiene entre sus "socios", dejando claro que España ha realizado un gran esfuerzo militar, económico y político para estabilizar Kosovo y en concreto la zona que se le asignó y que, de todos modos, la idea de la OTAN era marcharse dentro de no mucho. Además, aunque España no ha reconocido la independencia de Kosovo, lo que, eso sí, le ha reportado una gran simpatía de los serbios hacia los españoles, a pesar de ello, no ha obstaculizado las decisiones europeas hacia el nuevo Estado kosovar, tomadas en consenso y podía haberlo hecho, pero se ha abstenido, por lo que Solana cree que es un detalle por parte del Gobierno español que debe ser tenido en cuenta, lo que no le quita la vergüenza que está sufriendo por las decisiones que su Partido está tomando en cuanto a diplomacia exterior y con las que el propio Solana está en desacuerdo.
Sin embargo, en la OTAN sí que están muy molestos; el comandante en jefe de la KFOR, el teniente-general italiano Giussepe E. Gay se queja de que se le comunicó el mismo día que la ministra de Defensa, Carme Chacón, lo hacía público, por lo que sorprendió a todos los aliados sin saber en ese momento a qué atenerse (si bien, en el Cuartel General de la OTAN se sabía desde el miércoles, día 18, pero igualmente demasiado precipitado, solo un día antes del comunicado oficial o al menos eso aseguran en Bruselas, donde se encuentra el Cuartel General de la OTAN).
El teniente-general E Gay dice no querer entrar en asuntos de índole política ya que a él solo le interesan los estratégicos y militares y en concreto su responsabilidad al frente de la fuerza multinacional en Kosovo y en este aspecto, la decisión española es grave porque obliga a replantear toda la misión, si bien es pronto para evaluar en profundidad el daño que pueda causar a la seguridad inminente de Kosovo.
Finalmente, el presidente Zapatero ha ordenado que se retrase en cinco meses la retirada para dar tiempo a la OTAN a cubrir de un modo gradual y ordenado ese vació dejado por España y por supuesto colaborando en lo que sea menester con los aliados para que el repliegue español sea lo menos traumático posible.
Como en otras ocasiones en las que el Gobierno socialista ha tomado una decisión que no ha gustado a nadie, en vez de reconocerlo y rectificar, le echan la culpa a quién sea (en esta ocasión le ha tocado a la ministra Chacón), alegando que no se ha explicado correctamente la medida española y para compensarlo se decide enviar más tropas a la ISAF (Misión de la OTAN en Afganistán).
Lo cierto, de todos modos, es que el Ministerio de Defensa tenía previsto un despliegue militar de 3.000 soldados entre todas las misiones en las que participa y ya casi se había llegado a ese número, por lo que si se quería apoyar un mayor contingente militar en Afganistán como así ha pedido el presidente Obama a los aliados occidentales, el Gobierno español se veía obligado a quitarlos de un sitio para llevarlos a otro (o eso o ir en contra de su programa electoral), en este caso trasladarlos de Kosovo, lo que no quiere decir que los mismos que hay en esta República balcánica marchen a Afganistán sino que ahora el Gobierno de Zapatero tiene vía libre para enviar a 700 soldados más al País afgano, incluso podría aumentar el número a 800, con lo que las tropas españolas en la zona se acercarían a los 2.000 efectivos humanos lo que contentaría a la OTAN ya que han pedido urgentemente a los Países miembros del Tratado el envío de 6.000 soldados más a la ISAF para que esta Misión resulte efectiva.
Por lo tanto, si la estrategia socialista es la anterior, tanto Barack Obama como la propia OTAN olvidarán este feo asunto de la “espantá” española de Kosovo, como ocurrió en Irak, un episodio que turbó la relación española con los aliados pero que se zanjó en el momento en que España envió a 1.100 soldados a Líbano.
Pero la imagen española de País con el que no se puede acordar ninguna misión ya que a la menor de cambio se retira sin previo aviso ha quedado en la retina de la prensa internacional como quedó patente en la rueda de prensa concedida por Robert Wood para comunicar el malestar causado en la Administración Obama la decisión del presidente Zapatero donde los periodistas preguntaban a Wood si considera a España un País fiable a la hora de acordar compromisos internacionales.
Bernardino León, secretario general de la presidencia de Gobierno se ha reunió el pasado día 20 de marzo con James Jones, consejero de seguridad nacional de Obama, encuentro en el que el representante español dio explicaciones sobre la decisión del presidente Zapatero, aclarando todos los puntos y reculando en cuanto a retirarse de modo inminente y a cambio le garantizó a Jones que habrá un mayor despliegue español en Afganistán que es lo que desean más que ninguna otra cosa en Estados Unidos en cuanto a misiones internacionales puesto que desean convertir Afganistán en la nueva base norteamericana desde la cual controlar todo Asia Central al encontrarse Irak tan desestabilizado; de ahí el anuncio norteamericano de retirarse paulatinamente de Irak, para trasladar así más fuerzas y efectivos a la ISAF ya que Afganistán se ha convertido en un narcoEstado, generador de la mayor producción de opio del Mundo, del que se extrae la heroína con la que la red al-Qaeda se financia en parte, a través de los grupos talibanes (a fin de cuentas, desde Afganistán podrán seguir controlando igualmente Irak, sin necesidad de mantener fuerzas en ambos Países).
Sin embargo, gracias a la ISAF que lucha activamente contra los talibanes y al-Qaeda, así como al apoyo de la ONU al Gobierno local y a los agricultores afganos, fomentando también la educación de niños y su escolarización y la mejora de las condiciones de vida civiles, el cultivo de opio ha disminuido un 20 por ciento durante el último año, aunque la producción de esta droga tan sólo ha bajado un 6 por ciento, según un informe de la ONU.
Ahora bien, si se quiere eliminar la producción de opio y heroína desde Afganistán, son necesarios miles de soldados más y es la razón por la que el presidente Obama ha pedido una mayor implicación de los Países europeos que, en su conjunto y teóricamente, se encuentran en mejores condiciones económicas que USA para poder acometer esta empresa por lo que si España envía un nuevo contingente de 700 u 800 soldados a ese País (España contribuye con 632 soldados a la KFOR), “aquí tan amigos” y Estados Unidos se olvidará pronto de Kosovo, sin embargo el resto de la OTAN es probable que no puesto que no se fia ya de comprometerse con España.
Además, la imagen española, ya de por sí algo deteriorada, se agrava puesto que una vez más se alinea del lado de Países que no destacan precisamente por ser potencias mundiales o llevar a cabo políticas en esta línea tales como Chipre, Grecia, Rumanía y Eslovaquia que son los Estados europeos que, junto con España, no han reconocido la independencia de Kosovo.
Con respecto al principal partido político de la oposición en España, el Partido Popular, ya ha manifestado que está conforme con que los soldados españoles se retiren de Kosovo pero no con el modo en que se ha comunicado lo que conisderan un nuevo desprecio socialista hacia las instituciones internacionales, como ha declarado la secretaria general del Partido, María Dolores de Cospedal.
En cambio, el Gobierno socialista asegura que ningún aliado le ha notificado formalmente su descontento por lo que tanto la vicepresidenta como el portavoz socialista en el Congreso de los Diputados de España creen que todo este asunto se está desvirtualizando y la decisión del Gobierno es lógica al no poder continuar en un País cuyo Régimen no han reconocido y donde, por lo tanto, son “non gratos”, no obstante “ha sido ahora como podría haber sido hace dos meses o dentro de dos meses. Hemos cumplido una misión para la estabilidad y la seguridad en los Balcanes. Nuestros soldados durante diez años lo han hecho con entrega, con eficacia", señaló el presidente Zapatero que añadió que su gabinete seguirá comprometido con el mantenimiento de la paz en Los Balcanes (no olvidemos que España mantiene un puesto de liderazgo en la misión desplegada en Bosnia).
En cambio, la portavoz adjunta de la OTAN, Carmen Romero, ya ha dicho que "Cualquier cambio significativo de la talla o la estructura de la KFOR debería tener lugar sólo cuando la Alianza determine que se dan las condiciones políticas y de seguridad, y todavía no es así" a lo que Rodríguez Zapatero ha respondido que “la decisión de retirar las tropas de España de un sitio siempre es una decisión sólo de España, igual que fue o puede ser de Gran Bretaña u otro país".
Por supuesto, esta imagen exterior española no se corresponde con la eficacia de los contingentes españoles desplegados en misiones internacionales, demostrando sobradamente los soldados su eficacia, sacrificio y entrega. Son los políticos los que, una vez más, no están a la altura del alto nivel de compromiso de las Fuerzas Armadas y de Seguridad de España.
"No compartimos el punto de vista de España de que la misión en Kosovo está terminada en su parte esencial; en absoluto, en absoluto", ha dicho Wood, quién repitió "en absoluto" dos veces queriendo dejar clara su protesta.
Por su parte, el presidente Zapatero ha afirmado que "nuestro papel allí perdía sentido, una vez que se ha restablecido la estabilidad".
La ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció el 19 de este mes de marzo, en una visita a Kosovo, la retirada de las tropas españolas antes de que finalice el verano al considerar que el objetivo de la misión está ya "cumplido" ante lo que Jaap de Hoop Scheffer, secretario general de la OTAN, criticó esta decisión al estimar que es una irresponsabilidad al no darse las condiciones políticas y de seguridad en el territorio idóneas para un repliegue y reprocha que se tomara la medida de forma unilateral, sin consultarlo previamente con los aliados.
El Gobierno español ha respondido a las críticas internacionales y de Estados Unidos declarando que se ha de respetar su política exterior y que del mismo modo que deciden participar en misiones humanitarias pueden decidir abandonarlas si se considera cumplido el objetivo.
El propio Javier Solana, responsable de la diplomacia de la Unión Europea de Naciones, pero socialista a fin de cuentas, ha declarado que "sería bueno que cualquier decisión sobre retiradas se tomara colectivamente en el marco de las instituciones" con lo que Rodríguez Zapatero se queda sólo una vez más, abandonado incluso por los suyos, en esta extraña política exterior incomprensible para la mayoría de las cancillerías europeas y americanas; esa fotografía del presidente español, sólo con sus papeles y pensamientos en las reuniones de alto nivel a las que asiste, mientras al fondo se observa a todos los aliados hablar animadamente, es ya demasiado frecuente.
Aún así, Solana ha suavizado sus declaraciones para poder así echarle un cable a la maltrecha imagen que su País tiene entre sus "socios", dejando claro que España ha realizado un gran esfuerzo militar, económico y político para estabilizar Kosovo y en concreto la zona que se le asignó y que, de todos modos, la idea de la OTAN era marcharse dentro de no mucho. Además, aunque España no ha reconocido la independencia de Kosovo, lo que, eso sí, le ha reportado una gran simpatía de los serbios hacia los españoles, a pesar de ello, no ha obstaculizado las decisiones europeas hacia el nuevo Estado kosovar, tomadas en consenso y podía haberlo hecho, pero se ha abstenido, por lo que Solana cree que es un detalle por parte del Gobierno español que debe ser tenido en cuenta, lo que no le quita la vergüenza que está sufriendo por las decisiones que su Partido está tomando en cuanto a diplomacia exterior y con las que el propio Solana está en desacuerdo.
Sin embargo, en la OTAN sí que están muy molestos; el comandante en jefe de la KFOR, el teniente-general italiano Giussepe E. Gay se queja de que se le comunicó el mismo día que la ministra de Defensa, Carme Chacón, lo hacía público, por lo que sorprendió a todos los aliados sin saber en ese momento a qué atenerse (si bien, en el Cuartel General de la OTAN se sabía desde el miércoles, día 18, pero igualmente demasiado precipitado, solo un día antes del comunicado oficial o al menos eso aseguran en Bruselas, donde se encuentra el Cuartel General de la OTAN).
El teniente-general E Gay dice no querer entrar en asuntos de índole política ya que a él solo le interesan los estratégicos y militares y en concreto su responsabilidad al frente de la fuerza multinacional en Kosovo y en este aspecto, la decisión española es grave porque obliga a replantear toda la misión, si bien es pronto para evaluar en profundidad el daño que pueda causar a la seguridad inminente de Kosovo.
Finalmente, el presidente Zapatero ha ordenado que se retrase en cinco meses la retirada para dar tiempo a la OTAN a cubrir de un modo gradual y ordenado ese vació dejado por España y por supuesto colaborando en lo que sea menester con los aliados para que el repliegue español sea lo menos traumático posible.
Como en otras ocasiones en las que el Gobierno socialista ha tomado una decisión que no ha gustado a nadie, en vez de reconocerlo y rectificar, le echan la culpa a quién sea (en esta ocasión le ha tocado a la ministra Chacón), alegando que no se ha explicado correctamente la medida española y para compensarlo se decide enviar más tropas a la ISAF (Misión de la OTAN en Afganistán).
Lo cierto, de todos modos, es que el Ministerio de Defensa tenía previsto un despliegue militar de 3.000 soldados entre todas las misiones en las que participa y ya casi se había llegado a ese número, por lo que si se quería apoyar un mayor contingente militar en Afganistán como así ha pedido el presidente Obama a los aliados occidentales, el Gobierno español se veía obligado a quitarlos de un sitio para llevarlos a otro (o eso o ir en contra de su programa electoral), en este caso trasladarlos de Kosovo, lo que no quiere decir que los mismos que hay en esta República balcánica marchen a Afganistán sino que ahora el Gobierno de Zapatero tiene vía libre para enviar a 700 soldados más al País afgano, incluso podría aumentar el número a 800, con lo que las tropas españolas en la zona se acercarían a los 2.000 efectivos humanos lo que contentaría a la OTAN ya que han pedido urgentemente a los Países miembros del Tratado el envío de 6.000 soldados más a la ISAF para que esta Misión resulte efectiva.
Por lo tanto, si la estrategia socialista es la anterior, tanto Barack Obama como la propia OTAN olvidarán este feo asunto de la “espantá” española de Kosovo, como ocurrió en Irak, un episodio que turbó la relación española con los aliados pero que se zanjó en el momento en que España envió a 1.100 soldados a Líbano.
Pero la imagen española de País con el que no se puede acordar ninguna misión ya que a la menor de cambio se retira sin previo aviso ha quedado en la retina de la prensa internacional como quedó patente en la rueda de prensa concedida por Robert Wood para comunicar el malestar causado en la Administración Obama la decisión del presidente Zapatero donde los periodistas preguntaban a Wood si considera a España un País fiable a la hora de acordar compromisos internacionales.
Bernardino León, secretario general de la presidencia de Gobierno se ha reunió el pasado día 20 de marzo con James Jones, consejero de seguridad nacional de Obama, encuentro en el que el representante español dio explicaciones sobre la decisión del presidente Zapatero, aclarando todos los puntos y reculando en cuanto a retirarse de modo inminente y a cambio le garantizó a Jones que habrá un mayor despliegue español en Afganistán que es lo que desean más que ninguna otra cosa en Estados Unidos en cuanto a misiones internacionales puesto que desean convertir Afganistán en la nueva base norteamericana desde la cual controlar todo Asia Central al encontrarse Irak tan desestabilizado; de ahí el anuncio norteamericano de retirarse paulatinamente de Irak, para trasladar así más fuerzas y efectivos a la ISAF ya que Afganistán se ha convertido en un narcoEstado, generador de la mayor producción de opio del Mundo, del que se extrae la heroína con la que la red al-Qaeda se financia en parte, a través de los grupos talibanes (a fin de cuentas, desde Afganistán podrán seguir controlando igualmente Irak, sin necesidad de mantener fuerzas en ambos Países).
Sin embargo, gracias a la ISAF que lucha activamente contra los talibanes y al-Qaeda, así como al apoyo de la ONU al Gobierno local y a los agricultores afganos, fomentando también la educación de niños y su escolarización y la mejora de las condiciones de vida civiles, el cultivo de opio ha disminuido un 20 por ciento durante el último año, aunque la producción de esta droga tan sólo ha bajado un 6 por ciento, según un informe de la ONU.
Ahora bien, si se quiere eliminar la producción de opio y heroína desde Afganistán, son necesarios miles de soldados más y es la razón por la que el presidente Obama ha pedido una mayor implicación de los Países europeos que, en su conjunto y teóricamente, se encuentran en mejores condiciones económicas que USA para poder acometer esta empresa por lo que si España envía un nuevo contingente de 700 u 800 soldados a ese País (España contribuye con 632 soldados a la KFOR), “aquí tan amigos” y Estados Unidos se olvidará pronto de Kosovo, sin embargo el resto de la OTAN es probable que no puesto que no se fia ya de comprometerse con España.
Además, la imagen española, ya de por sí algo deteriorada, se agrava puesto que una vez más se alinea del lado de Países que no destacan precisamente por ser potencias mundiales o llevar a cabo políticas en esta línea tales como Chipre, Grecia, Rumanía y Eslovaquia que son los Estados europeos que, junto con España, no han reconocido la independencia de Kosovo.
Con respecto al principal partido político de la oposición en España, el Partido Popular, ya ha manifestado que está conforme con que los soldados españoles se retiren de Kosovo pero no con el modo en que se ha comunicado lo que conisderan un nuevo desprecio socialista hacia las instituciones internacionales, como ha declarado la secretaria general del Partido, María Dolores de Cospedal.
En cambio, el Gobierno socialista asegura que ningún aliado le ha notificado formalmente su descontento por lo que tanto la vicepresidenta como el portavoz socialista en el Congreso de los Diputados de España creen que todo este asunto se está desvirtualizando y la decisión del Gobierno es lógica al no poder continuar en un País cuyo Régimen no han reconocido y donde, por lo tanto, son “non gratos”, no obstante “ha sido ahora como podría haber sido hace dos meses o dentro de dos meses. Hemos cumplido una misión para la estabilidad y la seguridad en los Balcanes. Nuestros soldados durante diez años lo han hecho con entrega, con eficacia", señaló el presidente Zapatero que añadió que su gabinete seguirá comprometido con el mantenimiento de la paz en Los Balcanes (no olvidemos que España mantiene un puesto de liderazgo en la misión desplegada en Bosnia).
En cambio, la portavoz adjunta de la OTAN, Carmen Romero, ya ha dicho que "Cualquier cambio significativo de la talla o la estructura de la KFOR debería tener lugar sólo cuando la Alianza determine que se dan las condiciones políticas y de seguridad, y todavía no es así" a lo que Rodríguez Zapatero ha respondido que “la decisión de retirar las tropas de España de un sitio siempre es una decisión sólo de España, igual que fue o puede ser de Gran Bretaña u otro país".
Por supuesto, esta imagen exterior española no se corresponde con la eficacia de los contingentes españoles desplegados en misiones internacionales, demostrando sobradamente los soldados su eficacia, sacrificio y entrega. Son los políticos los que, una vez más, no están a la altura del alto nivel de compromiso de las Fuerzas Armadas y de Seguridad de España.
Martha Campbell, para la Revista virtual SAFE WORLD








